lunes, 11 de mayo de 2009

carta 28

Qué es el amor? Empezemos por lo obvio, el amor es un sentimiento y, como tal, está, por supuesto, relacionado con el sentir.... sentir qué? esto significa que amar es independiente de lo que lo amado haga, diga o tenga; que mi amor no depende no depende de que lo amado esté a mi lado o se vaya;que cuando amo no me aferro, no manipulo, no presiono. Que amar, finalmente, es la aceptación total del otro. Esto separa dentro de mi el amor de tres cosas que suelen confundirse con amar:

Estar enamorado, querer y necesitar.

De necesitar es la imprescindibilidad de algo, y yo, personalmente dudo que se pueda necesitar a alguien. Sé que a veces me autoconvezco de que necesito a alguien y sin embargo, también sé que me miento cuando así lo creo. Siento que cuando te necesito dependo de ti para sobrevivir, te obligo implícitamente a hacerte cargo de mi afecto, desaparezco como persona e intento transformarte en alimento vital.

Al querer, en cambio, sé que no existe tal necesidad. pero querer, viene del latin querere y significa tratar de obtener. Querer es el deseo, el apetito, querer es querer para mi. Si te quiero te estoy implicando en un estado de pertenencia, en una petición. Si te quiero te recorto las alas y te dejo a mi lado para siempre; si te amo disfruto viéndote crecer las alas y disfruto viéndote volar.

Estar enamorado no tiene nada que ver con lo anterior porque, para mi, estar enamorado no es un sentimiento sinó una pasión. Me encuentro cada dia con aquellos que temen sus pasiones, que se asustan tanto del desporden interior que jamás se permiten enamorarse y mucho menos, odiar apasasionadamente. En el otro extremo conozco tambien a quienes sólo pueden sentir desde sus efímeras pasiones, porque lo que temen es la profundidad del sentimiento. Se vinculan apasionadamente y pocos dias o meses después, se quejan de que su ralacion ya no es la de antes y la abandonan desvalorizandola porque la pasión terminó. ültimamente veo que este personaje "el apasionado" tiende a proliferar en nuestra sociedad.

En fin... si yo pudiera elegir como sentir a las personas de mi alrededor, elegiría enamorarme con toda la intensidad de la que soy capaz. Elegiría que, mientras esa pasion disminuye, debajo de ella creciera el sentimiento. Elegiría que ni yo ni el otro nos asustáramos de la desaparición de la pasión y que supiésemos enfrentarnos con el cambio de intensidad por profundidad. Elegiría que ese sentimiento fuera amor y no sólo querer. Y finalmente, elegiría que se diera la psibilidad de reenamorarme, de vez en cuando, de la persona que amo.